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Cine este fin de semana en Montevideo

Encontrá una buena idea para salir.

Este fin de semana, del viernes 25 al domingo 27 de setiembre, hay 109 planes de cine en Montevideo. Los lugares con más propuestas: Movie Montevideo (19), Cinemateca Uruguaya (14) y Movie Portones (12).

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PLANES PARA DESCUBRIR

Planes para el finde

En Montevideo, Uruguay

109 planes
sáb, 26 set

Montevideo · Cinemateca Uruguaya

Cine

Recuerdos de la princesa Mumbi

Kenia, Suiza, Arabia Saudita, 2025. Dirección: Damien Hauser. Guión: Damien Hauser. Fotografía: Damien Hauser. Elenco: Abraham Joseph, Shandra Apondi, Samson Waithaka, Samson Waithaka. Duración: 79 min. En 2093, el joven cineasta Kuve viaja al remoto pueblo de Umata para documentar las secuelas de una guerra devastadora que prohibió la tecnología posterior a la década de 2040 y devolvió a la vida a antiguos reinos. Allí conoce a Mumbi, una cineasta local que lo desafía a realizar su película sin depender de la inteligencia artificial, utilizando únicamente sus manos, sus ojos y su corazón. Mientras Kuve busca encontrar su propia voz en este mundo desconectado, comienza a comprender poco a poco que, incluso en un mundo roto, hay belleza en esos pequeños momentos humanos que tan a menudo pasamos por alto. Damien Hauser, el director suizo-keniano crea un África futurista para dar vida a una obra muy inventiva, mezcla de ciencia ficción, romance y falso documental. Un film complejo, con muchas capas de sentido, lleno de música, colorido e ideas y con un ingenio aplicado a la producción, que asombra. Hauser es el guionista, productor, compositor, montador y director de fotografía de Recuerdos de la princesa Mumbi, una propuesta de un corazón inmenso y una inventiva desaforada que logra que las limitaciones presupuestales y las condiciones de producción “entre amigos” no solo no se noten, sino que sean una fortaleza. Damien Hauser nació en Zúrich en 2001, hijo de padre suizo y madre keniata. Con sólo siete años comenzó a producir cortometrajes. Estudió cine en SAE de 2016 a 2020 y trabajó para la productora comercial Filme von Draussen de 2018 a 2020. Para poder practicar su oficio filmó cortometrajes ayudado por amigos y realizó proyectos varios: vídeos musicales, obras de teatro y anuncios. Sin embargo, su mayor pasión siempre ha sido la narrativa de ficción. En 2020 Hauser viajó a Kenia para rodar su primer largometraje, Blind Love, y ha señalado que al tratar con el lado africano de su familia una de las cosas que más le llamó la atención fue el conflicto intergeneracional en cuanto a la manera de ver el mundo. El cineasta señala: “La generación más joven tiene acceso a la cultura occidental desde las redes sociales, mientras que los mayores crecieron en una Kenia en la que la cultura propia y las viejas tradiciones eran mucho más relevantes”. Admitiendo que el hecho de haber nacido y criado en Suiza hace que su perspectiva sea básicamente occidental, se propuso que su cine diera voz al mayor número posible de perspectivas, tanto el punto de vista del público occidental como el del africano. La idea recurrente en sus películas, insiste, es el afán de cada uno por seguir los propios sueños, y éste es un tema con el que todo el mundo puede identificarse.

19:30 h

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sáb, 26 set

Montevideo · Cinemateca Uruguaya

Cine

Cuerpo celeste

Chile, Chile, Italia, 2025. Dirección: Nayra Ilic García. Guión: Nayra Ilic García. Fotografía: Sergio Armstrong. Música: David Tarantino. Producción: Oroilms, Horamágica, Disparte. Elenco: Mariana Loyola, Néstor Cantillana, Daniela Ramírez, Nicolás Contreras, Helen Mrugalski. Duración: 97 min. Chile, verano de 1990. Mientras la dictadura llega a su fin, Celeste, de quince años, pasa las vacaciones con su familia en una playa junto al desierto de Atacama, cuando un evento fractura su adolescencia y hunde a su madre en una crisis. Meses más tarde, bajo la promesa de un eclipse solar, regresa a ese lugar, pero ya nada es lo mismo. En un país que cambia, ella deberá encontrar su propio camino. La directora Ilic ha manifestado que la esencia de su película radica en la importancia de “vivir el duelo y entender el dolor, no solamente el propio, si no el de una nación; de una reflexión, porque en la medida de que no seamos conscientes vamos a seguir repitiendo siempre los mismos errores como humanidad”. La película establece un paralelismo entre la transición que hace en la película el personaje de Celeste con el tránsito de la dictadura de Pinochet a otra “época más luminosa” en Chile. “Me parecía que era una buena manera de abordar sutilmente el encuentro de estos dos momentos, y encontrar cómo esa hebra fina se iba acomodando para hablar también de capas más diversas”, sostiene. Hay naturalmente mucho de historia personal en una película sobre una dictadura que se ha sufrido personalmente, pero la directora investigó y leyó mucho: antes de escribir su guion. Una de sus muy deliberadas opciones fue que la historia, con un asunto a menudo narrado desde un punto de vista masculino, fuera contada a través de los ojos de un personaje femenino, la hija de la protagonista (también un personaje femenino, claro). Ciertamente ayudó que la joven actriz Mrugalski, que encarna a la hija, fuera apoyada durante el rodaje por una madre que tenía la misma edad de su personaje en la época en que transcurren los hechos. Según lo ha señalado el crítico Peter Martin en Screen Anarchy, la película "retrata con precisión el dolor y la agonía que acompañan a la adolescencia, cuando los adultos se dan cuenta por fin de que eres lo bastante mayor para escuchar la verdad sobre tus seres queridos." Cuerpo Celeste es el segundo largometraje de la directora y guionista Nayra Ilic García. cuya ópera prima, Metro cuadrado (2011), obtuvo un premio en el FIC Valdivia y tuvo su estreno mundial en el Palm Springs International Film Festival. Por su parte, Cuerpo Celeste fue seleccionado por el Torino Film Lab y los foros de coproducción de los festivales de San Sebastián, Málaga y FIC Valdivia, obteniendo el premio WIP Latam en San Sebastián. Con más de una década de experiencia docente, Ilic ha impartido clases en las principales universidades de Chile.

20:20 h

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sáb, 26 set

Montevideo · Auditorio Nelly Goitiño

Cine

¿Qué Pasó Con Nath_666?

“¿QUÉ PASÓ CON NATH_666?” Natalia, una joven influencer montevideana obsesionada con la brujería, recluta a algunas compañeras para realizar experimentos esotéricos para su canal y así volverse viral. Pero, lo que supuestamente sería un ritual sencillo se sale de control y al tratar de solucionarlo terminan liberando algo mucho peor. Dirección: Jorge Perez Rivero Con: Anahí Lúgaro, Florencia Milman, Milagros Melgarejo, María Eugenia Múñoz, Lautaro Correa, Aragorn Bruno. Uruguay - 2025 - 76 min - Apta mayores de 15 años

21:00 h

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sáb, 26 set

Montevideo · Cinemateca Uruguaya

Cine

Adolescencia, sexo y muerte en Camp Miasma

Estados Unidos, 2026. Dirección: Jane Schoenbrun. Guión: Jane Schoenbrun. Música: Alex G. Elenco: Kevin Macdonald, Hannah Einbinder, Gillian Anderson, Amanda Fix, Arthur Conti, Eva Victor, Zach Cherry, Zach Cherry, Sarah Sherman, Patrick Fischler, Dylan Barker, Jasmin Savoy Brown. Duración: 112 min. Tras años de secuelas fallidas y un fandom en declive, la (imaginaria) franquicia slasher Camp Miasma es puesta en manos de una joven y entusiasta directora (Hannah Einbinder) para que la resucite. Pero cuando visita a la estrella de la película original, una actriz que ahora vive recluida y envuelta en misterio (Gillian Anderson, la legendaria agente Scully de Los Archivos X) , las dos caen en una espiral de sangre, deseo, miedo y delirio. A juicio de sus seguidores, este tercer largometraje de Jane Schoenbrun confirma la promesa de sus dos elogiados trabajos previos, We’re All Going to the World’s Fair (2021) y I Saw the TV Glow (2024), que la situaron como una de las voces más reconocibles del cine indie norteamericano contemporáneo. Su película recoge y reformula motivos visuales, conceptuales y narrativos del slasher ochentoso (con las sagas de Halloween y Martes 13 como sus referentes más icónicos), para interrogarse sobre los corsés estructurales que limitan el cine de género y la aparición de miradas no convencionales en el seno de la industria. Alguien ha señalado ya que el personaje de Einbinder, cineasta queer y nerd introvertida, constituye una suerte de alter ego de la propia personalidad no binaria de la libretista y directora. Por supuesto, el género y su significación juegan un papel muy relevante en el desarrollo de la película, que socava con toda deliberación los lugares comunes sociales, profesionales y artísticos que la mirada masculina ha dispuesto con más frecuencia de la debida en los mecanismos de recepción cultural. La cineasta protagonista vive sujeta al deseo: conscientemente, el de aportar aire fresco a una franquicia de terror en franca decadencia creativa y económica; de forma más subterránea, el de replicar la mirada de Billy Presley (el personaje de Anderson, la “chica final”, la superviviente del slasher original) en la última escena de la primera película de la saga, y el de experimentar en cuerpo propio esa mirada. La joven deberá convencer a Billy/Anderson para que forme parte del nuevo reboot de Camp Miasma, al tiempo que aprenden a conocerse mutuamente y que indagan en sus deseos más íntimos: Billy ayuda a Kris a experimentar la vida en un plano más terrenal, menos cerebral; al fin y al cabo, apunta Billy, el subgénero slasher va solamente de carne y fluidos. La directora Schoenbrun compone un original pastiche de recursos plásticos que acompañan a sus protagonistas y al asesino serial de la franquicia. Introduce, además, una ocurrencia inteligente que renueva la noción de mirar y ser mirado, de ser sujeto deseado y deseante, en una escena en la que los cuerpos protagónicos se desdoblan y la mirada se desplaza simultáneamente entre lo subjetivo y lo extracorpóreo. Aunque a uno no le guste demasiado el slasher (como el autor de estas líneas, cuyo terror favorito oscila entre Terence Fisher y el mejor Roger Corman, aunque incluye también a Romero y Cronenberg) hay una autora interesante en Jane Schoenbrun.

21:10 h

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sáb, 26 set

Montevideo · Cinemateca Uruguaya

Cine

La cronología del agua

Reino Unido, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Letonia, 2025. Dirección: Kristen Stewart. Guión: Andy Mingo, Kristen Stewart, sobre memorias de Lidia Yuknavitch. Fotografía: Corey C. Waters. Producción: Scott Free Productions, CG Cinéma, NeverMind Productions, Forma Pro Films. Elenco: Imogen Poots, James Belushi, Thora Birch, Tom Sturridge, Earl Cave. Duración: 128 min. La cronología del agua es un ejercicio de lenguaje cinematográfico rupturista y con un certero sentido narrativo, centrado en la fascinante manera de contar la infancia, el curso de los traumas, la formación como poeta, la procura del poliamor o las parejas sucesivas de un personaje femenino en palpitante evolución y a quien pone rostro y cuerpo durante sus más de dos horas casi en cada plano una magnífica Imogen Poots. Y resulta realmente llamativo el conocimiento que la novel directora Kristen Stewart –célebre por su trabajo como actriz en films como la saga Crepúsculo pero también como coprotagonista junto a Juliette Binoche en films como Clouds of Sils Maria de Olivier Assayas– posee de la Norteamérica de los 60 y 70 y la contracultura, cómo la película parece respirar influencias de Philip Roth y de Ken Kesey, encarnado aquí por Jim Belushi. Igualmente, no es nada complaciente u oportunista la manera en que transita por temas como los abusos paternos. Stewart adapta un libro autobiográfico de Lidia Yuknavitch, y logra una película incómoda, con una estructura narrativa donde los recuerdos amargos, las sensaciones y el dolor se hacen palpables como una especie de memoria traumática desoladora. La historia sigue a Lidia en diferentes momentos de su vida, una infancia marcada por abusos y violencia familiar, una adolescencia dispersa teniendo a la natación como vía de escape de sus conflictos internos, y una edad adulta marcada por el sexo convulsivo, las adicciones y la autodestrucción. La estructura narrativa es no lineal, con una cámara que se pega literalmente a la excelente actriz Poots, cuya entrega al papel corresponde destacar. El relato avanza a través de recuerdos que irrumpen sin aviso, mezclando distintas etapas vitales de la protagonista en un montaje discontinuo que evita cualquier lectura cómoda. Kristen Stewart no pretende aclarar ni ordenar, sino introducir al espectador en un pasado que permanece activo, doloroso y siempre latente. La propuesta visual refuerza ese carácter físico y visceral. El rodaje en 16 mm, la cámara en mano y una fotografía de superficies rugosas aportan una sensación de aspereza que atraviesa toda la película. El agua adquiere un papel central como símbolo y espacio narrativo, asociado tanto al alivio como al enfrentamiento con el trauma. Stewart utiliza el cuerpo, el movimiento y la imagen como ejes narrativos fundamentales, mostrando un control consciente del lenguaje cinematográfico. El film construye una historia, una época, y queda claro que ha nacido una mirada de cineasta que ha llegado para quedarse. En el sitio web RogerEbert, Sheila O’Malley ha señalado: “Stewart lo capta todo: la calidad de la prosa experimental y provocadora de Yuknavitch, así como la continuidad en la que se encuentra como escritora, el terreno contracultural del que surgió. En colaboración con Imogen Poots , quien ofrece una interpretación asombrosa como Lidia, Stewart evoca con audacia el material original. Hay un aspecto de collage en la disposición de las imágenes, pero Stewart no teme ser directa. Este proyecto ha estado gestándose durante años. Stewart adaptó el material, y se puede sentir su amor por él.”

21:40 h

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