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Música
Estos Extraños en Sala Ducon
¡Estos Extraños explotan Sala Ducon! El power trío de rock más potente de la escena se prepara para una noche histórica en una gran sala. Llega un show arrollador donde vas a ser el primero en escuchar sus nuevos temas en vivo, además de un repaso demoledor por lo mejor de su repertorio. Tres músicos en el escenario, un sonido crudo y la energía desbordante que solo un verdadero power trío te puede dar. ¡Asegurá tu lugar y sé parte de este ritual!
21:30 h
Ver detallesMontevideo · Cinemateca Uruguaya
Cine
La cronología del agua
Reino Unido, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Letonia, 2025. Dirección: Kristen Stewart. Guión: Andy Mingo, Kristen Stewart, sobre memorias de Lidia Yuknavitch. Fotografía: Corey C. Waters. Producción: Scott Free Productions, CG Cinéma, NeverMind Productions, Forma Pro Films. Elenco: Imogen Poots, James Belushi, Thora Birch, Tom Sturridge, Earl Cave. Duración: 128 min. La cronología del agua es un ejercicio de lenguaje cinematográfico rupturista y con un certero sentido narrativo, centrado en la fascinante manera de contar la infancia, el curso de los traumas, la formación como poeta, la procura del poliamor o las parejas sucesivas de un personaje femenino en palpitante evolución y a quien pone rostro y cuerpo durante sus más de dos horas casi en cada plano una magnífica Imogen Poots. Y resulta realmente llamativo el conocimiento que la novel directora Kristen Stewart –célebre por su trabajo como actriz en films como la saga Crepúsculo pero también como coprotagonista junto a Juliette Binoche en films como Clouds of Sils Maria de Olivier Assayas– posee de la Norteamérica de los 60 y 70 y la contracultura, cómo la película parece respirar influencias de Philip Roth y de Ken Kesey, encarnado aquí por Jim Belushi. Igualmente, no es nada complaciente u oportunista la manera en que transita por temas como los abusos paternos. Stewart adapta un libro autobiográfico de Lidia Yuknavitch, y logra una película incómoda, con una estructura narrativa donde los recuerdos amargos, las sensaciones y el dolor se hacen palpables como una especie de memoria traumática desoladora. La historia sigue a Lidia en diferentes momentos de su vida, una infancia marcada por abusos y violencia familiar, una adolescencia dispersa teniendo a la natación como vía de escape de sus conflictos internos, y una edad adulta marcada por el sexo convulsivo, las adicciones y la autodestrucción. La estructura narrativa es no lineal, con una cámara que se pega literalmente a la excelente actriz Poots, cuya entrega al papel corresponde destacar. El relato avanza a través de recuerdos que irrumpen sin aviso, mezclando distintas etapas vitales de la protagonista en un montaje discontinuo que evita cualquier lectura cómoda. Kristen Stewart no pretende aclarar ni ordenar, sino introducir al espectador en un pasado que permanece activo, doloroso y siempre latente. La propuesta visual refuerza ese carácter físico y visceral. El rodaje en 16 mm, la cámara en mano y una fotografía de superficies rugosas aportan una sensación de aspereza que atraviesa toda la película. El agua adquiere un papel central como símbolo y espacio narrativo, asociado tanto al alivio como al enfrentamiento con el trauma. Stewart utiliza el cuerpo, el movimiento y la imagen como ejes narrativos fundamentales, mostrando un control consciente del lenguaje cinematográfico. El film construye una historia, una época, y queda claro que ha nacido una mirada de cineasta que ha llegado para quedarse. En el sitio web RogerEbert, Sheila O’Malley ha señalado: “Stewart lo capta todo: la calidad de la prosa experimental y provocadora de Yuknavitch, así como la continuidad en la que se encuentra como escritora, el terreno contracultural del que surgió. En colaboración con Imogen Poots , quien ofrece una interpretación asombrosa como Lidia, Stewart evoca con audacia el material original. Hay un aspecto de collage en la disposición de las imágenes, pero Stewart no teme ser directa. Este proyecto ha estado gestándose durante años. Stewart adaptó el material, y se puede sentir su amor por él.”
21:40 h
Ver detallesPunta del Este · Life Cinemas Punta Shopping - Punta del Este
Cine
Resident Evil: Noche Cero
22:00 h
Ver detallesCiudad de la Costa · Life Cinemas Costa Urbana - Ciudad de la Costa
Cine
El corazón de la bestia
22:10 h
Ver detallesMontevideo · Cinemateca Uruguaya
Cine
No hay hombres buenos
Alemania, Francia, Noruega, Dinamarca, Afganistán, 2026. Dirección: Shahrbanoo Sadat . Guión: Anwar Hashimi, Shahrbanoo Sadat. Fotografía: Virginie Surdej. Música: Harpreet Bansal, Kristian Eidnes, Therese Aune. Producción: Adomeit Film, La Fábrica Nocturna Cinéma, Motlys, Wolf Pictures, Amerikafilm. Elenco: Shahrbanoo Sadat, Anwar Hashimi, Liam Hussaini, Yasin Negah, Torkan Omari. Duración: 103 min. Esta película dirigida y protagonizada por ShahrbanooSadat, parte de un tema que en otras manos podría haber derivado en un artefacto solemne o en un melodrama de tesis: la condición subalterna de la mujer en Afganistán, incluso durante los años en que el país era presentado por Occidente como un laboratorio democrático. Sadat, sin embargo, se las arregla para evitar ese camino fácil. Su película observa antes que proclama y encuentra en la respiración de lo cotidiano un lugar más fértil que en la retórica del cine de denuncia. Ambientada en el Kabul inmediatamente anterior a la entrada de los talibanes en 2021, la historia sigue a una joven aspirante a camarógrafa de informativos que intenta abrirse paso en un entorno laboral y social donde el machismo no es una anomalía sino una estructura. La protagonista (periodista, madre, exesposa, mujer que vuelve a enamorarse) recorre ese paisaje humano con una mezcla de obstinación y escepticismo que Sadat interpreta con una naturalidad admirable. No es casual que la directora haya decidido ponerse ella misma delante de la cámara: su presencia funciona como una declaración de principios, pero nunca como un gesto subrayado. Uno de los aciertos del film está en su capacidad para dejar que la opresión masculina emerja de los pliegues de la vida cotidiana: en las discusiones domésticas, en los códigos sociales que marcan los límites de lo permitido, en la manera en que los hombres ocupan el espacio público con una comodidad heredada. Pero Sadat introduce también una corriente de humor que impide que el relato se vuelva asfixiante. A veces es un humor leve, casi cómplice; otras veces adopta una forma más gruesa, como en la escena en la que una amiga regresa de Estados Unidos con un vibrador que provoca una mezcla de escándalo, curiosidad y felicidad entre las mujeres del grupo. El film se mueve con soltura entre la comedia íntima, el retrato sentimental y el comentario político, como si Sadat supiera que la vida (incluso en los contextos más opresivos) rara vez se organiza en un solo registro emocional. Pensada para un público amplio, la película no está exenta de ciertos pasajes más convencionales, especialmente en los conflictos con el exesposo, donde el guion se permite algunos atajos dramáticos. Y quizá el desenlace, precipitado por la irrupción del terror talibán se inclina hacia una grandilocuencia melodramática que desentona ligeramente con la delicadeza de la que el film venía haciendo gala. Aun así, esta película confirma a ShahrbanooSadat como una cineasta de mirada lúcida y una actriz de notable precisión. Y, sobre todo, como una narradora capaz de encontrar humanidad en medio de una historia que el mundo suele contar solo desde la tragedia.
22:15 h
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